segunda-feira, 14 de março de 2011

Farah Diva com novas bailarinas ;)

(Desculpem não traduzir... )


A magia e o mistério da dança


Siria, Shelay, Yasira, Aisha, Zarina, Ninah, Déniz y Farah Diva

La danza nació con el mundo, fue una forma de comunicación y es la expresión de los pueblos; la danza es pasión, la danza es amor, la danza es vida... El grupo Farah Diva lleva la magia y el misterio a los escenarios con sus bailes orientales y tribales, a los que ahora van añadiendo elementos de dramaturgia para adaptarlo a la liturgia del teatro, y composiciones con armas para dotar de mayor realismo en sus impresionantes puestas en escena de luchas tribales. Bellas mujeres, extraordinarias artistas que viven con pasión su vocación artística.
Farah Diva es la vallisoletana Ana Sanz y su apodo para la danza es el que da nombre a todo el grupo. Es la directora, primera bailarina, profesora y actriz con mayor experiencia y dirige a Siria (caracterizada para baile tribal), Shelay (tribal), Yasira (oriental), Aisha (oriental), Zarina (oriental), Ninah (oriental) y Déniz (oriental). A todas ellas se une Antonio Martín como técnico de iluminación y escenografía.
Elegancia y sensibilidad
«Esta danza permite a la bailarina desarrollar toda su sensualidad, elegancia y sensibilidad, que unidos a su espíritu creativo en los diversos estilos, unen poesía, música y baile. Si bien existen muchas fantasías alrededor de esta danza, la realidad nos señala que su origen se remonta al Egipto faraónico y que tenía un carácter sagrado muy relacionado con la maternidad», afirma Ana Sanz (Farah Diva).
«El lenguaje del cuerpo, los gestos con las manos, las miradas y los golpes de cadera son lo que más llama la atención del que contempla. Ejecutar el arte de la danza árabe es sumamente beneficioso física y espiritualmente, permite liberar el cuerpo de tensiones, sobre todo en la zona de la cadera y la espalda».
La danza árabe-oriental, danza del Medio Oriente o danza del vientre, como se llama, es el baile más antiguo y femenino del mundo y está considerado como muy benéfico para la salud y el bienestar.
«La danza oriental abre a la espiritualidad y permite expresar toda la sensualidad, el poder y la energía de la mujer, sin importancia de su edad. Movimientos suaves y relajantes entrenan cuerpo y mente liberando tensiones en todo el cuerpo. Tras unas pocas clases la mujer descubre un cambio positivo y se siente más alegre, femenina y sensual, aparte de una mejora en su físico. Es un baile sensual y sugerente basado en movimientos suaves y ondulados de todo el cuerpo. Esta danza ayuda a conectar mejor con tu interior».
Nuevas culturas
La directora de Farah Diva recuerda que «el origen de la danza oriental se sitúa en el antiguo Egipto. En los países árabes, esta danza se conoce como 'Raks Sharki' que significa, literalmente, danza oriental. El nombre danza del vientre se utilizó por primera vez en el siglo XIX por los europeos que viajaron a los países exóticos en busca de nuevas culturas. Estos viajeros dieron ese término a la danza por los sorprendentes movimientos de vientre y cadera que no existían en las danzas europeas».
Las ocho componentes del grupo sacrifican tiempo, familia, amigos y seguramente, dinero, para dar rienda suelta a sus sentimientos más profundos en cuanto cambian su ropa de calle por sus prendas artísticas. «Todas tenemos nuestros trabajos o estudios y venimos a ensayar por las tardes. Animamos a todas las chicas que quieran aprender porque se van a integrar muy bien y van a divertirse. Solo tienen que venir aquí, a Farah Diva (calle Hernán Cortés) y liberar todo el arte que lleven dentro».

Retirado de http://www.nortecastilla.es/v/20110313/cultura/magia-misterio-danza-20110313.html
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